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El Día Que El Cielo Se Iluminó

December 18, 2013 La Tierra 130
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Creación artística de una explosión aérea. Créditos de la imagen: Don Davis

Creación artística de una explosión aérea. Créditos de la imagen: Don Davis

Antes de la aparición de las videocámaras (y de la mayoría de las comodidades del mundo moderno en general), los científicos no tenían mucho más para avanzar que los reportes de testigos oculares acerca de los eventos celestiales, lo cual resulta problemático al intentar precisar el origen de uno de los eventos más misteriosos en la historia: El Evento de Tunguska, que tuvo lugar a comienzos del siglo XX.

Lo que sea que haya sido, trajo consigo un verdadero caos, arrasando con 80 millones de árboles e incinerando cientos de kilómetros cuadrados de tierra en Siberia. Y todo esto fue DESPUÉS de la bola de fuego con más potencia que 185 bombas como las arrojadas en Hiroshima.

Tunguska es un evento increíble para tejer hipótesis: la explosión aérea de un meteoroide es una de las ocurrencias más ampliamente aceptadas acerca del fatídico evento de 1908. La devastación incalculable recuerda los efectos esperables de un arma atómica; sin embargo, esto ocurrió cerca de medio siglo antes de que las armas nucleares fueran desplegadas oficialmente. ¿Qué pudo provocar tal poder y devastación, y cómo?

A pesar de que podríamos abordar las fascinantes conspiraciones de Tunguska (que van desde agujeros negros a viaje interdimensional, antimateria, extraterrestres y agotamiento del gas natural debajo de la corteza), la hipótesis que sobresale es la de una explosión aérea de un meteoroide.

Dentro de este argumento hay dos variaciones. La primera sostiene que el cometa/asteroide contenía elementos pesados – específicamente Deuterio (o Hidrógeno Pesado, como se lo denomina coloquialmente). Se supone que esto pudo haber creado una explosión atómica sobre Siberia – lo que explica con facilidad el resultado visual de la onda de choque, semejante al de una explosión nuclear.

Rayos cósmicos trayendo carbono 14 a la Tierra. Créditos de la foto:  <a href="http://scienceblogs.com/startswithabang/2012/06/04/the-cosmic-story-of-carbon-14/ science " target="_blank">ScienceBlogs </a>

Rayos cósmicos trayendo carbono 14 a la Tierra. Créditos de la foto: ScienceBlogs

De darse una explosión de ese tipo, se esperaría encontrar residuos de carbono 14, lo que permitiría que más tarde los científicos reconocieran la existencia de un evento nuclear. Tristemente, la ausencia de material nuclear suficiente causó que esta teoría pase de ser “algo a considerar” a ser “extremadamente improbable.” Una revisión complementaria de esta teoría fue realizada por Edward Drobyshevski, quien originalmente planteó la posibilidad de que el evento haya sido el resultado del paso de un Cometa por la atmósfera terrestre. Éste habría perdido parte de su ‘núcleo’ central, el resto habría vaciado la Tierra antes de ser lanzado nuevamente en órbita alrededor del Sol. Esta explosión sería de puro hidrógeno, pero de un rendimiento más bajo a lo esperado, debido a la onda de choque adicional generada por las fuerzas involucradas.

Sin embargo, la creencia que se ha mantenido en el tiempo es la sostenida por los científicos de la NASA – una explosión aérea bastante “aburrida” similar, tal vez, a la vista recientemente en Rusia. Esta hipótesis involucra un objeto con gran masa que se mueve a gran velocidad, generando tal fricción con la resistencia atmosférica. que las temperaturas causan una expansión incontrolable del meteoroide, haciéndolo explotar. Los comentarios de la NASA, con valores supuestos son:

“Se estima que el asteroide penetró la atmósfera terrestre a una velocidad de 53.900km/h aproximadamente. En el curso de su

¿Tal vez algo similar a esto? Créditos de la foto: <a href="http://www.fromquarkstoquasars.com/wp-content/uploads/2013/05/air_burst-300x214.jpg" target="_blank">Wikipedia</a>

¿Tal vez algo similar a esto? Créditos de la foto: Wikipedia

rápida caída, la roca espacial de 100 millones de kgs calentó el aire a su alrededor a 24.700ºC. A las 7:17 am (hora local de Siberia), a una altura de 8534 metros, aproximadamente, la combinación de presión y calor causaron que el asteroide se fragmente y se destruya, produciendo una bola de fuego que liberó una cantidad de energía equivalente a cerca de 185 bombas como las arrojadas en Hiroshima.”

A pesar de ser un período de nuestra historia (comparativamente) desprovisto de tecnología, los sismómetros captaron temblores en lugares tan lejanos como el Reino Unido; asimismo, los medios locales recolectaron reportes de testigos oculares, como el de este ciudadano de Siberia:

Miles de árboles caídos

Miles de árboles caídos

“De repente, hacia el norte el cielo se partió en dos, y en lo alto, arriba del bosque, hacia el norte, el cielo parecía estar en llamas…En ese momento hubo una explosión en el cielo seguida de un fuerte estrépito…Al ruido le siguieron sonidos como piedras cayendo del cielo o disparos de armas de fuego. La tierra tembló.”

Aunque disfrutaríamos ser testigos de un evento como éste, ¡no me gustaría estar cerca del objeto cuando inició su descenso final!

 

Traducido por Claudia Troglia

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